.png)
SOBRE MÍ
No siempre fui quien soy hoy
Por fuera parecía disciplina, ambición y éxito. Por dentro era agotamiento, culpa y una sensación constante de que nada alcanzaba.
Durante años mi vida fue una carrera por demostrar que podía con todo. Trabajaba sin parar, acumulaba maestrías y certificaciones en marketing y diseño UX/UI, entrenaba running, ciclismo, natación, gimnasio y trekking como si cada sesión fuera una prueba de que merecía algo. Y mantenía una relación con la comida que oscilaba entre el control extremo y los atracones.
Lo que nadie veía era que esa mujer que "podía con todo" estaba desconectada de sí misma. Comía para castigarse, entrenaba para compensar, estudiaba para demostrar y trabajaba para llenar un vacío que ningún ascenso iba a resolver.

"Lo que enseño no solo lo estudié, lo recorrí primero."
EL GIRO
No fue un solo momento. Fueron tres.
Tres frentes donde mi cuerpo, mi mente y mi vocación me pidieron parar.
Tres quiebres que me obligaron a escuchar lo que llevaba años ignorando.
Con la comida
Estuve por 10 años en el mismo ciclo: episodios de atracones seguidos de días de castigo. Restricción, culpa, exceso, culpa otra vez.
Hasta que me acerqué a la medicina funcional y entendí algo que cambió todo: no era falta de disciplina. Era falta de escucha.
Con el deporte
Mi cuerpo me fue avisando de muchas formas y yo no quería escuchar. Lesiones de running ignoradas, un accidente automovilístico mientras entrenaba sin descanso para un Ironman, y un diagnóstico de bursitis crónica de cadera que me sacó del deporte de impacto por años. Mi cuerpo dijo basta antes de que yo lo hiciera.
Con la carrera
El quiebre fue más silencioso pero igual de profundo. Años acumulando títulos en marketing y diseño UX/UI, cambiando de trabajo buscando ascensos que no llegaban. Hasta que un estudio vocacional me hizo aceptar lo que una parte de mí ya sabía: lo que estudié y trabajé durante años no era lo que quería desde el principio.

POR QUÉ COACHING Y SALUD NUTRICIONAL
De sanarme a acompañar
Cuando empecé a sanar, descubrí dos cosas. La primera: que la salud es completamente individual. Lo que funciona para una persona no necesariamente funciona para otra, y los tratamientos pueden ser tan variados como las personas mismas.
La segunda: que yo no era la única viviendo con esa exigencia y ese malestar diarios. Muchas mujeres a mi alrededor estaban atrapadas en el mismo ciclo, pero sin las herramientas ni el acompañamiento para salir de él.
Aprender a escuchar, entender y orientar a otras personas no es algo que se aprenda en la universidad, a menos que te formes específicamente para eso. Por eso decidí hacerlo.
La nutrición y el deporte son pasiones personales y sigo formándome en ellas. Pero lo que realmente me mueve ya no es estar detrás de un escritorio diseñando interfaces. Es acompañar a otras mujeres para que puedan experimentar tranquilidad y hacer paces con lo que están viviendo, aunque hoy no sepan cómo.
SERVICES
Lo que estudié y lo que viví
La teoría sin la experiencia es información sin contexto. La experiencia sin la teoría es intuición sin método. Trabajo desde la intersección de ambas.